Una verdadera estación de Metro en superficie, que solo permite el ingreso a las personas que pagan su pasaje, es el nuevo estándar de paraderos inteligentes que tendrá el transporte público de Santiago, a partir de hoy.

Tras la firma del acuerdo entre los sindicatos con la empresa que opera los servicios 200 y G, durante esta jornada se retomará progresivamente la normalidad del servicio. Para ello, se mantendrán buses de apoyo.

En tanto, para la jornada del viernes se retomará la frecuencia normal del sistema.

La medida es parte de la reasignación de los 37 recorridos de este operador que, a partir del 23 de octubre, pasarán de forma gradual a ser operados por otras empresas. 

 

En la primera etapa, los servicios traspasados serán operados por Express, cuyos buses son de color naranjo.

Dentro de las medidas a adoptar, se reforzarán recorridos de alta demanda, pero además, servicios que son operados por otras empresas y que circulan por las comunas afectadas

Las medidas buscan garantizar a los usuarios la continuidad de los recorridos de buses del sistema.

Serán 690 los vehículos (200 eléctricos y 490 diésel EuroVI) que llegarán en los próximos meses, con una imagen renovada que destaca por los colores blanco y rojo –similar a los nuevos vagones de Metro-, que representan la integración y complementariedad del sistema.

 

“Esta renovación de flota, permitirá a los usuarios viajar en vehículos amigables con el medio ambiente, accesibilidad universal, aire acondiciones y sin torniquetes. En resumen, una calidad de servicio que fomenta el transporte público”, señaló la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt.